CORONAVIRUS: TRANSMISIÓN EN EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA - ematrona: conectamos matronas

“Lo malo del ignorante no es que no sepa nada, sino que sepa tantas cosas que no son ciertas”

El tema presente en todos los medios de comunicación en las últimas semanas (prensa, televisión, radio, redes sociales, etc.) es la infección por el coronavirus COVID-19. Una avalancha de información nos invade, de manera que es imposible sustraerse a la noticia, ni tampoco al alarmismo que desde algunos medios de comunicación se está creando, la mayoría de las veces sin conocimiento de causa y sin fundamento, lo que también ha dado lugar a bulos y desinformación.

Se hace necesario poner un poco de cordura en este tema cuando hasta la OMS ha tenido que emitir un comunicado informando de que el nuevo coronavirus no puede transmitirse a través de picaduras de mosquitos, que la orina infantil o la cocaína no pueden proteger frente al mismo, que el agua y la nieve no pueden matar el virus, y que los secadores de manos no logran matarlo, a pesar del rumor de que se puede eliminar el virus en 30 segundos con estos aparatos.

UN POCO DE INFORMACION

Pongamos pues un poco de ciencia sobre tanta confusión para poder, además de tranquilizarnos, actuar adecuadamente en caso de necesidad.

Los coronavirus son una gran familia de virus que pueden causar enfermedades en animales o humanos. En humanos, pueden causar el catarro común y la gastroenteritis en lactantes; varios tipos de coronavirus pueden causar infecciones respiratorias que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS).

Son muy difíciles de cultivar en laboratorio, por lo que son pocos los que se han logrado caracterizar y estudiar con profundidad. El coronavirus fue aislado por primera vez en pollos en 1937, por Beaudette y Hudson. El coronavirus descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

Las personas pueden contraer COVID-19 de otras personas que tienen el virus. Este se transmite por el contacto directo con las gotas de la respiración que una persona infectada puede expulsar cuando tose o estornuda (por eso es importante mantenerse a más de 1 metro de distancia de una persona enferma), o al tocar superficies contaminadas por el virus y después tocarse los ojos, la nariz o la boca. El COVID-19 puede sobrevivir en una superficie varias horas, pero puede eliminarse con desinfectantes sencillos.

La fiebre, la tos y la insuficiencia respiratoria son algunos de sus síntomas. En casos más graves, la infección puede causar neumonía o dificultades respiratorias. En raras ocasiones, la enfermedad puede ser mortal.

Estos síntomas son similares a los de una gripe o un resfriado común, que son mucho más frecuentes que el COVID-19. Por ese motivo, para saber si una persona está infectada es necesario hacerle una prueba.

Es importante tener en cuenta que las principales medidas de prevención del COVID-19 son las mismas que las de la gripe: lavarse las manos con frecuencia y cuidar la higiene respiratoria (cubrirse la boca o la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar y desechar el pañuelo en una basura cerrada).

LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN

Para evitar el riesgo de infección y prevenir la propagación, la OMS propone las siguientes medidas:

  • Limpie sus manos regularmente y a fondo con un desinfectante para manos a base de alcohol o lávelas con agua y jabón.
    ¿Por qué?Lavarse las manos con agua y jabón o usar un desinfectante para manos a base de alcohol mata los virus que pueden estar en sus manos.
  • Mantenga al menos 1 metro de distancia entre usted y cualquier persona que esté tosiendo o estornudando.
    ¿Por qué?Cuando alguien tose o estornuda, rocían pequeñas gotas de líquido de su nariz o boca que pueden contener virus. Si está demasiado cerca, puede respirar las gotas, incluido el virus COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
    ¿Por qué?Las manos tocan muchas superficies y pueden detectar virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. A partir de ahí, el virus puede ingresar a su cuerpo y enfermarlo.
  • Asegúrese de que usted y las personas que lo rodean sigan una buena higiene respiratoria. Esto significa cubrirse la boca y la nariz con el codo o pañuelo doblado cuando tose o estornuda. Luego deseche el tejido usado inmediatamente.
    ¿Por qué?Las gotas propagan el virus. Al seguir una buena higiene respiratoria, protege a las personas que lo rodean de virus como el resfriado, la gripe y COVID-19.
  • Quédese en casa si no se siente bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con anticipación. Siga las instrucciones de su autoridad de salud local.
    ¿Por qué?Las autoridades nacionales y locales tendrán la información más actualizada sobre la situación en su área. Llamar con anticipación permitirá que su proveedor de atención médica lo dirija rápidamente al centro de salud adecuado. Esto también lo protegerá y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.
  • Manténgase informado sobre los últimos desarrollos sobre COVID-19. Siga los consejos dados por su proveedor de atención médica, su autoridad de salud pública local y nacional o su empleador sobre cómo protegerse y proteger a otros del COVID-19.
    ¿Por qué?Las autoridades nacionales y locales tendrán la información más actualizada sobre si COVID-19 se está extendiendo en su área. Están mejor ubicados para asesorar sobre lo que deberían hacer las personas en su área para protegerse.
¿PUEDE UNA MUJER EMBARAZADA TRANSMITIR EL CORONAVIRUS AL FETO?

Informaciones encontradas en algunos medios de comunicación realizan afirmaciones como estas: “Cualquier madre que esté enferma del brote del nuevo coronavirus, puede transmitir el mismo al feto”, o “30 horas después de llegar al mundo, los resultados para evaluar si los recién nacidos están infectados suelen ser siempre positivos si su progenitora tiene dicha enfermedad”

Dichas informaciones no citan las fuentes ni contrastan las noticias.

Afortunadamente, frente a este tipo de publicaciones siempre nos queda el recurso de la información veraz y contrastada.

Aunque hasta el momento la bibliografía al respecto es limitada, se ha publicado un estudio realizado en Wuhan, que se planteó después de conocer la noticia de que un recién nacido (nacido de una madre infectada con Covid-19) dio positivo por infección por Covid-19 dentro de las 36 horas posteriores al nacimiento; este hecho generó preguntas sobre si el virus podría contraerse en el útero.

Estudios anteriores sobre el brote de neumonía causado por la nueva enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID-19) se basaron en información de la población general. Este estudio tuvo como objetivo evaluar las características clínicas del COVID-19 en el embarazo y el potencial de transmisión vertical intrauterina de la infección por COVID-19.

En el estudio, se revisaron retrospectivamente los registros médicos de 9 mujeres embarazadas que tenían neumonía causada por la infección por Covid-19. La infección se confirmó mediante pruebas de laboratorio para todas las mujeres.

Además, se tomaron muestras de líquido amniótico, sangre del cordón umbilical, hisopos de garganta neonatales y leche materna para seis de los nueve. Es importante destacar que las muestras de líquido amniótico, sangre de cordón umbilical e hisopos de garganta neonatales se recolectaron en la sala de operaciones al momento del nacimiento para garantizar que las muestras no estuvieran contaminadas y representaran mejor las condiciones intrauterinas.

También se recolectaron muestras de leche materna y se analizaron en pacientes después de la primera lactancia.

Las nueve pacientes tuvieron un parto mediante cesárea. Siete presentaron fiebre. También se observaron otros síntomas, como tos, mialgia, dolor de garganta y malestar. Ninguna de las pacientes desarrolló neumonía grave por COVID-19 ni murió.

Se registraron nueve nacimientos vivos. No se observó asfixia neonatal en recién nacidos. Los nueve nacidos vivos tuvieron una puntuación de Apgar de 1 minuto de 8 a 9 y una puntuación de Apgar de 5 minutos de 9 a 10. Se analizaron las muestras de líquido amniótico, sangre del cordón umbilical, hisopo de garganta neonatal y leche materna de seis pacientes para detectar el SARS-CoV-2, y todas las muestras dieron negativo para el virus.

Como conclusión se puede afirmar que actualmente no hay evidencia de infección intrauterina causada por transmisión vertical en mujeres que desarrollan neumonía por COVID-19 al final del embarazo.

Los autores señalan que sus hallazgos son similares a las observaciones del virus del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en mujeres embarazadas, donde no había evidencia de que el virus se transmitiera de madre a hijo durante el embarazo o el parto. También explican que será necesario un seguimiento futuro de las mujeres y los niños en el estudio para determinar su seguridad y salud a largo plazo.

Señalan además algunas limitaciones en su estudio, incluido que no se evaluó el riesgo de infección en mujeres embarazadas y los efectos del tiempo o el modo de parto en los resultados del embarazo. Afirman que se necesita investigación futura para determinar si el Covid-19 podría dañar la placenta ya que esto podría aumentar el riesgo de transmisión vertical.

¿ES SEGURO QUE UNA MADRE INFECTADA DE CORONAVIRUS AMAMANTE A SU BEBÉ?

Los resultados del estudio anterior mostraron que las muestras de leche materna de madres con infección por COVID-19 parecían estar libres de SARS-CoV-2.

En referencia al caso del bebé que dio positivo a las 36 horas después del nacimiento, los autores del estudio manifiestan que no estaban registrados todos los detalles clínicos del caso, no se realizaron análisis de muestras intrauterinas, como líquido amniótico, sangre de cordón umbilical o placenta, por lo que no se puede confirmar la transmisión intrauterina. Además, la muestra de hisopo de garganta del recién nacido se realizó aproximadamente unas 30 horas después del nacimiento.

Por lo tanto, no es posible concluir si la infección por COVID-19 se produjo de forma intrauterina.

Sin embargo, este caso sí sugiere que se debe prestar especial atención para prevenir infecciones en recién nacidos cuya madre padezca una neumonía por COVID-19.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN LA MADRE LACTANTE

Cualquier madre lactante que se encuentre en una zona de riesgo afectada por el virus y presente síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar debería buscar asistencia médica a la mayor brevedad y seguir las instrucciones de un profesional de la salud.

Teniendo en cuenta los beneficios de la lactancia materna y la escasa relevancia que la leche materna tiene en el contexto de la transmisión del virus, la madre puede seguir amamantando a su bebé siempre y cuando tome todas las precauciones necesarias:

  • Si una madre presenta síntomas, pero se encuentra bien para amamantar a su bebé, deberá llevar mascarilla siempre que esté cerca de él (por ejemplo, mientras lo está amamantando).
  • Deberá lavarse las manos antes y después de tener contacto con el niño (también mientras lo está amamantando).
  • Limpiar o desinfectar superficies que puedan estar contaminadas.
  • Si una madre está muy enferma es recomendable que se extraiga la leche para dársela al bebé en una taza y/o con una cuchara limpia, siguiendo en todo momento las mismas medidas de prevención de la infección.
BIBLIOGRAFÍA: