¿CÓMO REDUCIR LA MORTALIDAD MATERNA? EL CASO DE SUDÁN DEL SUR - ematrona: conectamos matronas %

«Ella murió mientras sostenía mi mano», cuenta Aber Evaline, agachando la cabeza. Sentada en un pasillo sofocante de calor en el hospital principal de Sudán del Sur, la partera recuerda el día en que vio a una joven madre morir desangrada después de dar a luz.

Su paciente fue una de las más de 40 mujeres que murieron en el Hospital Docente de Juba en 2016 en un país con una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo.

Para la mayoría de las mujeres, el nacimiento de un niño es un acontecimiento feliz, pero para muchas mujeres en Sudán del Sur, es potencialmente mortal.

De acuerdo con las estadísticas de 2015 de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, en Sudán del Sur se estima que de cada 100.000 muertes 789 son mujeres que mueren por complicaciones relacionadas con el parto. Mueren en el parto o poco después.

Sin embargo, a pesar de una guerra civil que mató a casi 400.000 personas, la salud materna en el sur de Sudán ha mejorado. Como ejemplo, en el Hospital Docente de Juba, considerado como el mejor del país, las muertes se redujeron el año pasado de más de 40 a 21.

 

UN PROYECTO COMÚN: AUMENTAR LAS PARTERAS

Esta disminución progresiva se ha conseguido gracias a un proyecto desarrollado y concertado por parte del gobierno y de las instituciones de Sudán del Sur, que comenzó antes de que estallara la guerra civil en 2013, con el objetivo de aumentar significativamente el número de parteras capacitadas.

Cuando comenzó el proyecto, hace siete años, había menos de 10 parteras capacitadas y cualificadas para un país de unos 12 millones de personas. Hoy en día se cuenta con más de 700.

El proyecto proporciona becas, capacitación y otro tipo de apoyo para clínicas y escuelas en todo el país. Esta iniciativa ha permitido que “la salud y los derechos sexuales y reproductivos se acerquen más a ser una realidad para las mujeres de Sudán del Sur”, ha declarado la Dra. Mary Otieno, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en Sudán del Sur.

Los efectos también se perciben fuera de la capital. Durante tres años consecutivos, el personal sanitario que atiende a las mujeres y niños en el campo de refugiados en Mingkaman no registró ninguna muerte materna, mientras que el personal que presta sus servicios en el asentamiento de protección civil de la ONU en Wau no ha registrado muertes desde que abrió en 2016 (fuente fondo de la ONU).

El gobierno estima que necesita 10 veces el número de parteras capacitadas en todo el país para reducir aún más el número de muertes. Sin embargo, las parteras capacitadas rara vez encuentran empleo en el gobierno. Mientras que el 15 por ciento del presupuesto se destina a la atención médica general, se recibe menos del 2 por ciento, lo que lleva a muchas a trabajar con grupos de ayuda internacional. Los hospitales estatales necesitan la experiencia de las parteras, pero a menudo no pueden pagarlos. Zeitun Abdallah, partera en el Hospital de Juba, declara que no se le ha pagado desde noviembre.

El Hospital Docente de Juba tiene 13 camas en su sala de partos, y aproximadamente 25 mujeres dan a luz allí cada día. Las madres y los recién nacidos a los que se les debe realizar un seguimiento durante 24 a 48 horas después del parto, son dados de alta después de dos horas debido a la falta de espacio. Según las parteras del hospital, al menos cinco bebés han muerto en los últimos tres años por haber sido enviados a casa antes de que estuvieran lo suficientemente bien como para irse.

La electricidad en el hospital es limitada. A principios de este mes, no había tenido electricidad en una semana debido a que los generadores están rotos y no había suficiente dinero para dar energía a los que funcionaban. La única sala con potencia constante es la de bebés prematuros, donde los paneles solares proporcionan electricidad a las máquinas que suministran oxígeno.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas ha solicitado más de 18 millones de dólares para Sudán del Sur, estimando que 42.000 mujeres embarazadas sufrirán complicaciones durante el parto este año.

 

“SIÉNTASE ORGULLOSA DE SU PROFESION”

Así se dirigía el Ministro de Asuntos del Gabinete, Dr. Martin Elia Lomuro, a las parteras recién graduadas el pasado diciembre de 2018. «Os felicito y os pido que estéis muy orgullosas de la profesión que elegisteis para servir a vuestra gente y a vuestro país»

El sector de la salud se enfrenta a una grave escasez de personal sanitario en Sudán del Sur. A través del programa de becas en el marco del Proyecto de Fortalecimiento de los Servicios de Obstetricia del FNUAP y el Ministerio de Salud, se graduaran el año pasado 51 parteras y 14 estudiantes de enfermería.

El proyecto, financiado por los gobiernos de Canadá y Suecia, tiene como objetivo aumentar el número de parteras y enfermeras en Sudán del Sur. A través del proyecto de partería, el número de parteras y enfermeras en Sudán del Sur aumentó de 9 a 865 en un lapso de ocho años, una gran hazaña que explica con datos objetivos los resultados obtenidos en el descenso de la mortalidad materna.

 

MORIR POR LOS NIÑOS: SER MADRE EN SUDÁN DEL SUR

Mientras Sudán del Sur enfrenta la próxima fase de un frágil acuerdo de paz firmado en septiembre, las líderes feministas piden que la salud de las mujeres sea un tema central para el país:

«En estos tiempos, tener hijos para que mueran y que las madres mueran al nacer sus hijos no es aceptable», ha manifestado Angelina Teny, esposa del líder opositor y vicepresidente entrante Riek Machar.

Acunando a su bebé de 3 días, Sonia Joyce dice que siempre tuvo a su partera cerca cuando dio a luz en el Hospital de Juba el mes pasado, porque tenía miedo de que pudiera morir. Llamó a su hija, nacida dos meses antes, Tabu, que significa «cansada» en árabe. «La llamé así porque me molestaba mucho» dice, mientras mira con amor al niño que tiene entre sus brazos.

Fuente de la noticia:

New York post. 15 de abril 2019. https://nypost.com/2019/04/15/in-south-sudan-midwives-bring-down-deaths-despite-the-odds/