Riesgo cardíaco después del embarazo: la matrona figura clave - ematrona: conectamos matronas

“Los problemas cardiovasculares durante el embarazo pueden poner en riesgo la salud del corazón de la madre durante el resto de la vida”

Esta es la conclusión a la que llegan distintas sociedades médicas que han presentado en la Casa del Corazón el informe “Riesgo vascular a partir del 4º trimestre”, para concienciar y sensibilizar a la población y a los profesionales sanitarios de la importancia de controlar los factores de riesgo cardiovascular una vez finalizado el embarazo.

Diversas sociedades médicas, la Española de Cardiología (SEC), Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Medicina de Familia y Comunitaria (SemFyC), Ginecología y Obstetricia (SEGO), Endocrinología y Nutrición (SEEN), Diabetes (SED) y para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), han reclamado con la presentación de este informe el establecimiento de seguimientos médicos a las mujeres tras el parto para controlar los factores de riesgo cardiovascular asociados al mismo.

En los últimos años se ha producido un aumento en la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en las mujeres embarazadas. Aunque la mujer no haya presentado previamente factores de riesgo cardiovascular, éstos pueden desarrollarse durante el embarazo y mantenerse una vez finalizado el mismo, con repercusiones en la salud durante toda la vida.

Los estudios nos indican que durante el embarazo aproximadamente un 9,2% de las mujeres desarrolla diabetes gestacional. Los trastornos hipertensivos durante el embarazo se presentan entre un 6% y un 8% de las embarazadas, e incluyen enfermedades como la preeclampsia y la eclampsia, que pueden llegar a ser muy graves y provocar subida de la presión arterial con daños hepáticos y renales, afectar la función cerebral y causar convulsiones o coma. Si no se trata, puede provocar la muerte de la madre y/o del feto.

Según un estudio reciente que incluye a cerca de un millón de mujeres seguidas durante 35 años, el parto pretérmino espontáneo es un factor independiente de riesgo cardiovascular. Las pacientes con pérdida gestacional precoz tienen un mayor riesgo cardiovascular tras al parto, especialmente aquellas que han tenido abortos recurrentes, es decir, tres o más.

Distintos ponentes han reiterado que durante la gestación la mujer está protegida y cuidada para garantizar su salud pero, ¿qué ocurre después?

SIN PROTOCOLO DE SEGUIMIENTO TRAS EL PARTO

El Dr. Vicente Pallarés, coordinador del Grupo de Trabajo de Hipertensión Arterial y Enfermedad Cardiovascular de SEMERGEN ha declarado: “Tradicionalmente, no hay un protocolo de seguimiento de la mujer tras el parto, incluso aunque hayan tenido algún problema durante el embarazo. Sabemos que durante el periodo de embarazo la mujer está muy controlada pero, tras el parto, todos los esfuerzos se destinan al bebé y, por todas las cuestiones inherentes que ya conocemos, las madres pasan a un segundo lugar en términos de cuidados para la salud”.

La doctora Irene Bretón, presidenta de la SEEN, manifiesta que “después del parto, es necesario continuar el seguimiento, mantener un estilo de vida saludable y controlar el peso, algo que no siempre se lleva a cabo. Existen además otros riesgos; una de cada dos mujeres con diabetes gestacional podrá desarrollar una diabetes tipo 2 en un plazo de 5-10 años”.

Manuel Anguita, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), afirma: “Parece que con el parto todo acaba, pero la mujer que tiene diabetes o algún otro problema cardiovascular sigue necesitando un control tan importante o más que durante el embarazo”. El doctor Anguita, que ha moderado la presentación del proyecto, ha calificado como una “necesidad la modificación del estilo de vida, el control regular de la presión arterial y el control de los factores metabólicos después del parto para evitar complicaciones en futuros embarazos y para reducir el riesgo cardiovascular materno en el futuro”.

Almudena Castro, cardióloga del Hospital Universitario La Paz (Madrid): “El embarazo es una prueba de esfuerzo fisiológica para cualquier mujer, en la que se produce una hipertrofia en el corazón para llevar la sobrecarga que supone tener una vida dentro. Esto supone que algunas mujeres propensas genéticamente pueden desarrollar problemas cardiovasculares durante este periodo, que pueden continuar después”.

¿SIN PROTOCOLO DE SEGUIMIENTO TRAS EL PARTO?

Tras leer las declaraciones de los distintos representantes de las sociedades médicas, sobre todo las declaraciones del representante de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (”Tradicionalmente, no hay un protocolo de seguimiento de la mujer tras el parto…”), no me queda otra que plantear estas preguntas:

¿No hay un protocolo de seguimiento tras el parto?

¿No hay ningún profesional que siga (acompañe) a las mujeres después del parto?

¿Cómo podemos mejorar el abordaje post-embarazo?

¿Qué podemos hacer para arreglar esta situación?

Los diferentes expertos han señalado una serie de puntos que consideran clave para reducir el riesgo cardiovascular de la mujer tras el embarazo:

  • Promocionar la figura de matronas personalizadas.
  • Mantener la lactancia materna al menos seis meses.
  • Abordaje familiar de hábitos de vida saludables que incluyen seguir una dieta variada y equilibrada (mediterránea), practicar ejercicio físico de intensidad moderada de forma regular y abandonar el hábito tabáquico.
  • Planificar la anticoncepción post-parto, retrasando un futuro embarazo hasta que se controle el peso.
  • Establecer los reconocimientos de empresa como fundamentales para hacer cribados.
  • Añadir a estas pacientes como grupo de riesgo en las diferentes guías de práctica clínica.
LA MATRONA COMO FIGURA CLAVE

Al parecer, la solución ideal recomendada por estos expertos, sería encontrar un profesional que cumpliese con todos esos “puntos clave”. Y ya que nos recomiendan promocionar la figura de la matrona, veamos en qué consiste su labor.

Primero buscaremos la definición de matrona en la R.A.E. “Persona especialmente autorizada para asistir a las parturientas”. Como definición parece que se nos queda un poco pobre.

Busquemos la definición de matrona en la O.M.S.

“La partería abarca la atención dispensada a las mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio, así como la atención que recibe el recién nacido. Incluye medidas destinadas a prevenir problemas de salud en el embarazo, la detección de anomalías, la búsqueda de asistencia médica si es necesario, y la aplicación de medidas de emergencia en ausencia de ayuda médica” Algo más completo; pero quizá no muy específico…

Consultemos la definición de matrona de la Confederación Internacional de Matronas (I.C.M.)

“Una matrona es una persona que, habiendo sido admitida para seguir un programa educativo de partería, debidamente reconocido por el Estado, ha terminado con éxito el ciclo de estudios prescritos en partería y ha obtenido las calificaciones necesarias que le permitan inscribirse en los centros oficiales y/o ejercer legalmente la práctica de la partería.

La matrona está reconocida como un profesional responsable y que rinde cuentas y que trabaja en asociación con las mujeres para proporcionar el necesario apoyo, cuidados y consejos durante el embarazo, parto y el puerperio, dirigir los nacimientos en la propia responsabilidad de la matrona y proporcionar cuidados al neonato y al lactante.

Este cuidado incluye las medidas preventivas, la promoción de nacimiento normal, la detección de complicaciones en la madre y niño, el acceso a cuidado médico u otra asistencia adecuada y la ejecución de medidas de emergencia.

La matrona tiene una tarea importante en el asesoramiento y la educación para la salud, no sólo para la mujer, sino también en el seno de sus familias y de la comunidad. Este trabajo debe incluir la educación prenatal y preparación para la maternidad y puede extenderse a la salud de mujeres, la salud sexual o reproductiva, y el cuidado de los niños.

Una matrona puede ejercer en cualquier emplazamiento, incluyendo la casa, la comunidad, los hospitales, las clínicas o las unidades de salud”.

(Adoptado por la Reunión del Consejo de la Confederación Internacional de Matronas, 19 julio de 2005, Brisbane, Australia)

Las matronas sí sabemos lo que hacemos, y nos sentimos muy valoradas por las mujeres a las que atendemos. Pero hemos de reconocer que, como profesión, no se nos conoce ni se nos valora lo suficiente, tanto por el resto de profesionales sanitarios como por la población en general.

La figura de la matrona está presente en toda la vida de la mujer. Es especialista en el cuidado de la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Seguimos teniendo la necesidad de mostrar a todo el mundo quiénes somos y qué hacemos. Como reza el lema:

 

El mundo necesita más matronas, ahora más que nunca.”