¿A qué sabe la leche de mami? ( I ) - ematrona: conectamos matronas

Desde hace años, una vez por semana nos reunimos en el grupo de apoyo a la lactancia, al que asisto como “invitada” por ser matrona, pero también como “mami lactante” que fui con mi hija. Aunque algunas somos ya veteranas en el grupo y continuamos desde casi el inicio, por el grupo van pasando nuevas incorporaciones y también, con el tiempo, algunos abandonos.

Durante este tiempo he observado algo curioso cuando llega alguna nueva mamá al grupo, y que le ocurre a casi todas las mamás que dan el pecho en algún momento, y es cómo se dejan influenciar en cuanto a lactancia por la opinión de “todo el mundo”.

Pongamos un ejemplo: Susana, mamá de Alberto, que apenas tiene dos meses, nos pregunta en el grupo que cuáles son los alimentos que las madres que dan pecho no pueden tomar. Bueno, en realidad la pregunta la formuló así: “¿Qué alimentos están prohibidos dando el pecho?”. En principio, que sepamos ninguno, le respondieron. A lo cual ella insistió, quizá como si no la hubiésemos entendido: “No, me refiero a qué alimentos no puedo tomar yo para que no le hagan daño al bebé, o le dé mal sabor a la leche, y todo eso…”

Volvieron a contestarle que ninguno porque no está demostrado que esto sea así, o que haya alimentos que le den mal sabor a la leche materna. La contestación pareció no satisfacerle y volvió a intentar explicarse: “Ya pero, siempre se ha dicho que hay alimentos que es mejor no tomar porque son muy fuertes y pueden cortar la leche, o darle gases al bebé y todo eso. Además en Internet he leído que hay una lista de alimentos que no se pueden tomar dando el pecho”

¿Cómo luchar contra el “estosiempresehahechoasí” y contra el “Dr. Google?

Ante el peso específico que la sabiduría popular ejerce en las nuevas madres lactantes y el título de “posesión de verdad absoluta” que tiene Internet hoy día, creo que la mejor forma de combatirlo es aportar pruebas, y no sólo decir que las cosas siempre han sido así.

Y por esto fue que buscando, buscando… me encuentro con una “prueba” que respalda nuestra respuesta a Susana: en un hospital de Seúl se preguntaron lo mismo y plantearon realizar un estudio viendo qué pasaba si se quitan ciertos alimentos de la dieta de las madres que dan el pecho.

 

¿POR QUÉ QUITANDO CIERTOS ALIMENTOS?

Sin una base científica, los mitos populares sobre la dieta materna durante la lactancia pueden convertirse en barreras para la lactancia materna y llevar a restricciones dietéticas innecesarias en las madres que amamantan.

La mayoría de las culturas tienen algunas prohibiciones durante la lactancia. Por ejemplo, a las mujeres hispanas se les suele decir que no coman carne de cerdo, o chile o tomate. En otros lugares evitar comidas con sabor fuerte como los espárragos o el ajo. Se aconseja a muchas mujeres asiáticas que eviten las comidas frías porque no son buenas para la madre y el bebé…

Estas reglas dietéticas culturales durante la lactancia no tienen en cuenta las reservas dietéticas de la madre y las preferencias dietéticas normales y patrones culturales. Pueden constituirse en una barrera para la lactancia materna para algunas mujeres que consideran las “reglas de la dieta” demasiado difíciles de seguir o demasiado restrictivas.

Porque la dieta materna influye en gran medida en la leche que produce el pecho. No en la cantidad ni en la calidad, pero si en los sabores, olores y las cantidades de algunos de los nutrientes que contiene.

Ya se ha demostrado que las partículas encargadas de dar sabor a los alimentos son capaces de atravesar la barrera placentaria, por lo que, dentro del útero, donde el feto traga líquido amniótico, va “probando” sabores que le llegan a través de la dieta de su madre.

Dentro del útero el bebé no puede rechazar estos sabores, pero sí es posible que cuando toma  leche materna, si el sabor no le gusta, rechace mamar. Pero lo que suele suceder con más frecuencia es que el bebé que toma leche materna esté más dispuesto a probar nuevos alimentos cuando inicia la alimentación complementaria, ya que están acostumbrados a los cambios de sabor de la leche materna.

En realidad, podría decirse que todos los sabores pasan a la leche materna, pero el bebé ya está acostumbrado a ellos ya que los conoce desde que estaba dentro del útero. Sin embargo, sabores nuevos, desconocidos o algunos conocidos pero más fuertes o intensos, pueden sorprenderle, tanto para bien, como para mal.

Sin embargo, con la leche de fórmula, si siempre es la misma, con el mismo sabor y olor, salvo que se cambie de marca, el bebé no reacciona igual a los cambios de sabor.

Pero todo esto que comento está basado en experiencias de madres lactantes, no en estudios como el que os presento a continuación.

 

RESTRICCIÓN DE ALIMENTOS MATERNOS DURANTE LA LACTANCIA

En este estudio se recogieron datos mediante un cuestionario a madres lactantes de Seúl. Evidentemente los hábitos alimentarios en Corea no son los mismos que en nuestro país o en otros países, pero sí compartimos la idea generalizada de que hay que evitar o restringir ciertos alimentos.

El cuestionario incluía alimentos que las propias madres auto limitaban; los alimentos auto-limitados se clasificaron en 14 categorías: cafeína, alimentos picantes como el kimchi, productos lácteos, trigo, alimentos grasos, alimentos fríos, frijoles, nueces, pescado / marisco, alimentos crudos como pescado crudo, sikhye (bebida de arroz coreana dulce tradicional), calabaza, frutas específicas como melocotones y vegetales específicos como el repollo. La mayoría de las madres evitaban los alimentos por razones imprecisas.

Se realizó una revisión exhaustiva de la literatura para explorar la asociación entre los alimentos auto-limitados y la leche materna. La revisión de la literatura no identificó alimentos que las madres deberían evitar por completo durante la lactancia a menos que el bebé reaccionase negativamente a la comida.

CONCLUSIONES

Resultados del estudio y conclusiones mañana aquí, en el blog de la plataforma ematrona…