La OMS alerta: aumentan los partos prematuros - ematrona: conectamos matronas

Alrededor de 15 millones de bebés nacen de forma prematura cada año en el mundo. De ellos, aproximadamente un millón mueren debido a complicaciones en el parto, y muchos de los que sobreviven sufren algún tipo de discapacidad de por vida, en particular, discapacidades relacionadas con el aprendizaje y problemas visuales y auditivos.

En casi todos los países las tasas de nacimientos prematuros están aumentando. De los 65 países que disponen de datos fiables sobre tendencias, todos menos tres han registrado un aumento en las tasas de nacimientos prematuros en los últimos 20 años.

Las causas de este aumento son diversas, y entre ellas se pueden citar el aumento de la edad materna y de los problemas de salud materna subyacentes, como la diabetes y la hipertensión, un aumento de los tratamientos de fecundidad, que dan lugar a una mayor tasa de embarazos múltiples y cambios en las prácticas obstétricas, como el aumento de las cesáreas realizadas antes de que el embarazo llegue a término.

La prematuridad es la primera causa de mortalidad en los niños menores de cinco años a nivel mundial. Sin embargo existen grandes diferencias en las tasas de supervivencia de los bebés prematuros, en función de donde hayan nacido. En los países de ingresos bajos más del 90% de los prematuros menores de 28 semanas muere en los primeros días de vida; sin embargo, en los países de ingresos altos este porcentaje no llega al 10%.

Directrices para mejorar los resultados obstétricos en casos de prematuridad

A pesar de ello, hasta tres de cada cuatro fallecimientos podrían prevenirse con intervenciones sencillas y eficaces. La OMS ha publicado una serie de nuevas directrices con recomendaciones para mejorar los resultados obstétricos en casos de prematuridad.

Se trata de un conjunto de intervenciones clave que pueden mejorar las posibilidades de supervivencia y los resultados sanitarios en los neonatos prematuros.

Las directrices incluyen, por un lado, intervenciones destinadas a la madre (por ejemplo, administrar inyecciones de esteroides antes del parto, administrar antibióticos si la madre rompe aguas antes de tiempo y administrar sulfato de magnesio para prevenir futuros trastornos neurológicos en el niño) y, por otro, intervenciones destinadas al recién nacido (por ejemplo, cuidados para mantener una temperatura idónea, apoyo a la lactancia, el método madre canguro, sistemas seguros de administración de oxígeno y otros tratamientos que ayuden al lactante a respirar con mayor facilidad).

Se ha demostrado que la atención dirigida por personal de partería ha reducido el riesgo de prematuridad en alrededor de un 24% allí donde existen servicios eficaces de partería. La prevención de las complicaciones y las muertes debidas al parto prematuro comienza con un embarazo saludable.

La atención de calidad antes del embarazo, durante el embarazo y entre embarazos garantiza que la gestación sea una experiencia positiva para todas las mujeres. Las directrices de la OMS sobre la atención prenatal incluyen intervenciones esenciales que ayudan a prevenir el parto prematuro, como el asesoramiento sobre la dieta saludable y la nutrición óptima, o el consumo de tabaco y otras sustancias.

Las mediciones ecográficas del feto, que ayudan a determinar la edad gestacional y a detectar los embarazos múltiples, y un mínimo de 8 contactos con profesionales sanitarios a lo largo del embarazo, a fin de identificar y tratar otros factores de riesgo, como las infecciones.

Facilitar el acceso a los anticonceptivos y promover su empoderamiento también puede contribuir a que disminuya el número de nacimientos prematuros.

Bibliografía: