Día mundial de la Menopausia - ematrona: conectamos matronas

En 1999 durante el Congreso Mundial de Menopausia en Japón se declaró el 18 de octubre, como “Día Mundial de la Menopausia”.

El término menopausia tiene una connotación negativa para muchas mujeres: aparecen los miedos, la preocupación, las contradicciones. Cada mujer vivirá este momento de una manera diferente, y la mejor forma de abordar este ciclo vital es hacerlo de manera integral.

La menopausia no es una enfermedad, sino una etapa más en la vida de la mujer, por lo que con la celebración de este día se quiere crear conciencia en la población de la importancia de este período normal en la vida de la mujer, en el que se van a producir cambios en ella, antes y después del cese de la menstruación.

Se pretende que las mujeres comprendan este proceso y sepan cómo adecuar su estilo de vida cuando llegue este momento. Y es que según datos de la Organización Mundial de la Salud, dentro de treinta años se triplicará el número de mujeres de cincuenta año o más, o lo que es lo mismo más de mil millones de mujeres.

La menopausia es la época de la vida de una mujer en la cual deja de tener menstruaciones. Se dice que una mujer tiene la menopausia cuando lleva 12 meses sin menstruaciones, lo que suele ocurrir con mayor frecuencia después de los 45 años.

La menopausia se produce porque los ovarios de la mujer dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona (hormonas sexuales femeninas). Al período en el que ocurre todo ello se le llama climaterio, y puede comenzar en torno a los 40 años y terminar años después de la menopausia.

Es en el climaterio, cuando algunas mujeres pueden comenzar a notar alguno de los síntomas debidos a este descenso de las hormonas femeninas. Son muy representativos los sofocos, la sudoración nocturna, la atrofia genitourinaria (que provoca sequedad vaginal o molestias con las relaciones sexuales), la incontinencia, las migrañas o el aumento de peso.

Pueden presentarse también alteraciones a nivel psicológico como nerviosismo e irritabilidad, tendencia a la depresión,  modificaciones de la libido,  disminución de la capacidad de concentración o labilidad emocional.

A medio y largo plazo, el descenso hormonal puede repercutir originando alteraciones cardiovasculares u osteoporosis.

Pero no todas las mujeres padecerán estos síntomas; hay aproximadamente un 15% de mujeres que aunque no acusen ninguna molestia, también pueden verse afectadas a largo plazo por este déficit hormonal y por supuesto, también hay mujeres que no presentarán ninguna sintomatología clínica a lo largo de su vida.

Hay una fuerte carga genética en el momento de su inicio y su duración, y los síntomas están ligados no sólo a la disminución hormonal, sino que influyen el entorno sociocultural y emocional y el factor personal.

Por ello, es necesario estar preparadas, adecuando el estilo de vida a este periodo tan natural del ciclo femenino. A pesar de todos los cambios que vive el cuerpo de la mujer durante la menopausia, solo el 25% de las encuestadas reconoce que hace más ejercicio en esta etapa de su vida, y el 14% declara que cuida más su alimentación e intenta tomar más calcio. No obstante, el 60% restante dice que no han cambiado sus hábitos de vida para reducir los síntomas de la menopausia.

Mantener una alimentación equilibrada y saludable, rica en verduras, hortalizas, legumbres, frutas frescas, así como disminuir el consumo de sal de mesa, azúcar, bebidas con alcohol y alimentos procesados de alta densidad calórica (dulces, galletitas, alimentos fritos, comidas rápidas, snacks) y una adecuada hidratación son algunas indicaciones a tener en cuenta desde el punto de vista nutricional.

No menos importante es la práctica de ejercicio físico de forma regular (al menos caminar 30 minutos diarios),  dejar de fumar y un apropiado control de la presión arterial y los niveles de colesterol y glucemia en sangre.