¿Qué alimentos se deben evitar durante el embarazo y por qué? - ematrona: conectamos matronas

Durante el embarazo el sistema inmunitario se ve alterado, lo que hace que tanto la mujer embarazada como su bebé tengan mayor propensión a las infecciones transmitidas por las bacterias, los virus y los parásitos que causan enfermedades transmitidas por los alimentos. Incluso aunque no se manifieste sintomatología, algunos virus como la Listeria y el Toxoplasma pueden infectar al bebé y causar problemas de salud graves. El bebé también es sensible a las toxinas provenientes de los alimentos que la madre come, como el mercurio en ciertas clases de pescado.

En la siguiente lista se dan unas recomendaciones sobre algunos alimentos que no se aconseja consumir durante el embarazo, la causa de ello y también alternativas a su consumo.

NO CONSUMIR

CAUSA

ALTERNATIVAS

Quesos blandos hechos con leche no pasteurizada, incluido Brie, feta, Camembert, Roquefort, queso blanco y queso fresco Pueden contener E. coli o Listeria. Coma quesos duros, como cheddar o suizo. O revise la etiqueta y asegúrese de que el queso esté hecho con leche pasteurizada.
Masa para dulces cruda o mezclas para postres, etc Pueden contener salmonela. Hornee los dulces, galletas y las tortas. ¡No chupe la cuchara!
Tiburón, lucio, pez espada  y atún (rojo grande). Contienen altos niveles de mercurio. Hay muchas otras opciones de pescado que tienen niveles más bajos de mercurio
Pescado crudo o poco cocido (sushi) Puede contener parásitos o bacterias. Cocine el pescado a una temperatura mínima de 72⁰C
Zumo no pasteurizado Puede contener E. coli. Beba zumo pasteurizado.
Leche no pasteurizada Puede contener bacterias como CampylobacterE. coliListeria o salmonela. Beba leche pasteurizada.
Ensaladas hechas previamente, como ensalada de jamón, de pollo y de mariscos. Pueden contener Listeria Hágalas usted siguiendo los temas básicos de seguridad alimentaria: limpiar, separar, cocinar y enfriar.
Mariscos crudos, como ostras y almejas Pueden contener bacterias de Vibrio. Cocine el marisco.
Brotes crudos o poco cocidos, como alfalfa, trébol, frijol y rábano Pueden contener E. coli o salmonela. Cocine muy bien los brotes.

 

Añadimos una lista de consejos sobre ciertos alimentos con los que hay que tener especial cuidado, la causa y qué se puede hacer en cada caso.

CUIDADO CON… CAUSA ¿QUÉ HACER?
Perros calientes, carnes frías, fiambres, salchicha seca o fermentada y otras carnes y aves estilo rotisería Pueden contener Listeria. Aun cuando la etiqueta indique que la carne está precocida, recaliente estas carnes a una temperatura bien caliente antes de ingerirlas
Huevos y productos derivados pasteurizados Los huevos poco cocidos pueden contener salmonela. Cocine los huevos hasta que las yemas estén firmes. Cocine los guisados y otras comidas que contengan huevos o productos derivados a 100 °C.
Helado El helado casero puede contener huevos poco cocidos, que pueden contener salmonela. Haga que el helado con un sustituto de huevo pasteurizado sea más seguro: agregue los huevos a la cantidad de líquido que indica la receta, luego caliente bien la mezcla.
Pescado Puede contener parásitos o bacterias. Cocine el pescado
Carnes: carne de res, ternera, cordero y cerdo (incluyendo carne picada) La carne poco cocida puede contener E. coli. Cocine la carne de res, la ternera, los filetes de cordero y el asado a un mínimo de 70 °C. Cocine el cerdo y la carne picada a un mínimo de 100 °C.
Pasta de carne o paté Las pastas de carne o los patés refrigerados no pasteurizados pueden contener Listeria. Coma la versión enlatada, que es segura.
Carne de ave y relleno (incluida la carne de ave picada). La carne poco cocida puede contener bacterias como Campylobacter o salmonela Cocine la carne de ave a 100 °C. Si la carne de ave está rellena, cocine el relleno a 100 °C. Mejor aún, cocine el relleno por separado.
Mariscos ahumados Las versiones refrigeradas no son seguras, a menos que hayan sido cocidas a 100 °c. Coma las versiones enlatadas, que son seguras, o cocínelos a 100 °c.

 

Por otra parte, existen varios mitos con respecto a la infección de la toxoplasmosis por consumo de jamón. En la plataforma ematrona ya hemos publicado alguna noticia al respecto, pero, más recientemente, un grupo de investigadores de las universidades de Granada y Valencia ha desarrollado una nueva técnica para detectar la presencia del toxoplasma gondii en este alimento, y han demostrado, en dos artículos publicado en la revista científica  Food Microbiology, que si se sigue el proceso de curación tradicional del jamón con sal marina, y si se respetan los tiempos de curación regulados y aceptados por la normativa europea, el parásito deja de ser infeccioso.

Gracias a estas investigaciones, los profesionales sanitarios podremos dejar de sugerir que no se tome jamón ibérico durante el embarazo para evitar esta enfermedad, y establecer mejores protocolos para prevenir la toxoplasmosis.