¿Cómo afecta la actividad física durante el embarazo al recién nacido? - ematrona: conectamos matronas

Las opiniones y consejos que se les dan a las embarazadas por parte no sólo de profesionales, sino de familiares y amigos, en muchas ocasiones son carentes de fundamento o contraproducentes.

Últimamente se han producido polémicas y controversias en referencia al ejercicio físico en el embarazo. En la plataforma global ematrona nos hemos hecho eco de noticias referentes a deportistas embarazadas o a estudios que evidencian que el ejercicio físico durante la gestación comporta beneficios tanto para la madre como para su bebé, alguna de las cuales ha resultado, cuando menos, muy llamativa.

Pero es comprensible que una embarazada, ante determinadas opiniones, pueda “hacer o dejar de hacer” ciertas actividades o cuidados por temor a que a su bebé le pueda perjudicar, sin tener en cuenta la veracidad de tales afirmaciones.

Una vez más, las matronas debemos ajustarnos a criterios científicos, y en base a ellos proceder a realizar nuestra actuación profesional a la hora de aportar conocimiento a las mujeres embarazadas para que sean ellas las que decidan sobre el autocuidado.

En este sentido, informamos hoy de la publicación de un estudio realizado en Canadá, que evalúa la asociación entre la actividad física de la mujer embarazada y las posibles repercusiones que pueda tener sobre el recién nacido.

Se ha estudiado sobre una muestra de 1913 mujeres embarazadas su actividad física durante el embarazo en cada trimestre, y si ello repercute en un peso al nacer del recién nacido o el riesgo de peso inapropiado para la edad gestacional. Se estudiaron también si la posible asociación difiere según el sexo del bebé, el índice de masa corporal (IMC) materno o posibles complicaciones del embarazo, como la diabetes gestacional, los trastornos hipertensivos y la prematuridad.

Para el estudio se calculó el gasto energético (equivalente metabólico de la tarea (MET*) horas / semana) para la actividad total, el deporte y el ejercicio y las actividades de intensidad vigorosa de las embarazadas.

Los resultados vienen a corroborar lo que ya hemos visto en otros estudios; por ejemplo:

  • Cada aumento de 1 MET / horas / semana en los deportes y el ejercicio en el primer trimestre se asoció con una reducción de 2,5 g en el peso al nacer del recién nacido, lo cual no quiere decir que el bebé tuviese riesgo de peso pequeño para edad gestacional.
  • Se observó una reducción del 17% en el riesgo de peso grande para edad gestacional con el aumento de los deportes y el ejercicio.
  • Además, en las mujeres con preeclampsia subsiguiente (pero no normotensas o hipertensas), cada MET / horas / semana de incremento gastado en cualquier ejercicio vigoroso en el primer trimestre redujo el peso al nacer del recién nacido en 19,8 g. (

Como conclusión, el estudio demuestra que las mujeres embarazadas con mayor nivel deportivo y de ejercicio en el primer trimestre dieron a luz a bebés con menor peso al nacer, pero ello NO SIGNIFICA, que este peso no fuese el adecuado, sino, más bien, al contrario, ya que se evitaría el riesgo de tener bebés con un peso mayor al adecuado.

Además el estudio amplía sus conclusiones en ciertas patologías como diabetes gestacional o hipertensión , y evidencia que en mujeres con riesgo de preeclampsia (no en normotensas, ni hipertensas) se requieren más estudios para evaluar el riesgo de reducir el peso al nacer con ejercicio.

*Un MET es una unidad de consumo energético y representa el nivel metabólico en reposo, que para el promedio de los adultos es de 1 Kcal (4.2 kilojulios) por Kg de peso por hora, aproximadamente 3.5 ml de oxígeno por Kg. de peso corporal por minuto.

Bibliografía:

Bisson, M., Croteau, J., Guinhouya, B., Bujold, E., Audibert, F., Fraser, W. and Marc, I. (2017). Physical activity during pregnancy and infant’s birth weight: results from the 3D Birth Cohort. BMJ Open Sport & Exercise Medicine, 3(1), p.e000242.